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BRIHUEGA 1937: LA
BATALLA DE GUADALAJARA
19-27 de marzo
Con la caída de Brihuega, el flanco de
la División Littorio queda al descubierto viéndose obligada a
retroceder, perseguida por la 1ª Brigada Mixta y la XII Internacional. Su
repliegue ordenado hasta el kilómetro 97 de la carretera general hace que
el descalabro sufrido por el CTV no se vea aumentado.
El día 19 los republicanos toman
Masegoso, Gajanejos y Villaviciosa.
En el flanco derecho del ataque
nacional la resistencia de la División Soria es fuerte, rechazando el día
20 los ataques republicanos sobre Padilla de Hita y Copernal, llegando
incluso a iniciar un contraataque en Muduex.
El día 21 los republicanos atacan
Cogollor, donde se encuentra la 2ª División del CTV, y Hontanares
defendido por la División Littorio, que rechazan el ataque.
Las tropas republicanas agotadas tras
los días de lucha y dejando ver su clara desorganización no aprovecharon
la retirada del CTV para perseguirles, lo que facilitó a la 3ª Brigada
de la División Soria, que se encontraba en la reserva, su despliegue
sobre el frente relevando al CTV, e impidiendo el contraataque
republicano.
El frente quedó fijado 20 Km. al sur
de donde estaba al empezar la batalla, a la altura de Hontanares y
Cogollor.
Debido a la contribución de dos
brigadas internacionales en las que estaban encuadrados varios centenares
de antifascistas italianos, esta victoria militar, política y moral
republicana tuvo tanta repercusión y resonancia internacional. La XI
Brigada Internacional lucha encuadrada en la 11 División de Lister,
mientras que la XII Brigada, al mando del general Lukacs, lo hace en la 14
División de Cipriano Mera, donde destaca el Batallón italiano Garibaldi,
formado por voluntarios italianos.
Tanto en la batalla del Jarama como en
la de Guadalajara, pese al heroísmo derrochado, el ejército republicano
no pudo explotar a fondo sus maniobras ofensivas debido a la deficiente
dirección de las mismas, a la subestimación de las fuerzas enemigas, a
la falta de experiencia, a la ausencia de reservas y al tremendo desgaste
sufrido.
Tras la lucha, las tropas nacionales
habían sufrido unos 2000 muertos, 4000 heridos y unos 300 prisioneros.
Los republicanos tuvieron unas cifras similares, pero sin apenas
prisioneros.
Ernest Heminway, que cubrió como
corresponsal la Guerra Civil española, dijo:
"He
estado estudiando la batalla durante cuatro días, recorriendo los lugares
en que se desarrolló con los jefes que la dirigieron, y puedo afirmar
claramente que Brihuega ocupará un lugar en la historia militar entre las
batallas más decisivas del mundo."

Tropas nacionales capturadas por
los republicanos

Soldados
italianos capturados
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